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EEUU: los niños quieren ser emprendedores


El 43% de los escolares estadounidenses aspira a crear su propia empresa, según una encuesta. El 60% dijo que en sus escuelas les explican cómo fundar y administrar un negoci

Un estudio de la firma Gallup señaló que cuatro de cada diez estadounidenses que cursan entre el quinto y el duodécimo grado quieren crear su propia empresa. Entre ellos, los varones son más proclives a creer que van a ser capaces de desarrollar algún invento que cambie el mundo: un 45% frente al 40% para las muchachas.
La encuesta, calculada a partir de 1.200 entrevistas a alumnos, también demostró que la educación los motiva a querer tener un negocio propio: seis de cada diez destacaron que en sus respectivos centros educativos se imparten clases sobre cómo fundar y administrar una empresa.
Además, un tercio admitió que sus padres o tutores son emprendedores, lo cual les concede una excelente oportunidad para observar de qué modo se actúa en este aspecto. Según se revela en este índice sobre el optimismo de los jóvenes, la mitad de los hijos de propietarios de compañías quieren acabar dedicándose a lo mismo que sus progenitores.
Este interés de los más jóvenes y los incentivos que consiguen dibujan una situación muy distinta de la vivida en otras áreas, por ejemplo en España, donde el oficio más deseado por los niños es futbolista (18,8%) y maestra (23,8%); o en México, donde prefieren ser narcotraficantes (26,3%).
FUENTE: Infobae

Pasarla bien trabajando, aumenta la eficacia


Pasarla bien trabajando, aumenta la eficacia

 

Existe un preconcepto actual, alimentado por quizás toda una historia de Relación de las personas con su lugar de Trabajo, de que Eficiencia y Calidad de Vida en el Trabajo son cuestiones que no se llevan bien. Más aún: otro preconcepto escrito con letra chica lleva a pensar que un muy buen clima de Trabajo relaja en exceso a los empleados e impacta negativamente en el rendimiento de las personas, traduciéndose en merma de Eficacia.
El mito es, cuanto menos erróneo. No existe mejor motivación para cualquier persona que sentirte cómoda, relajada y lejos de presiones inncesarias para desarrollar su potencialidad a pleno.
Empresas más Humanas: Management Humanista
Nada más motivante para desarrollar la propia creatividad que sentirse incluído en el proyecto. Y sentirse incluído en el proyecto no sólo es sentirse satisfecho con el sueldo y beneficios (en caso de que los hubiera). También es ser reconocido como individuo, esto es que quienes deciden y lideran vean las capacidades de cada individuo y esperen de él lo mejor que tenga para aportar al equipo.
Esto puede lograrse sólo valorando el Capital Humano, con total conciencia de que todo recurso de la Organización es siempre mejor gestionado con un equipo motivado, que la pasa bien en su trabajo.
Pasarla bien es sentirse tal como lo describimos antes. Tenemos en claro que pasarla bien no es trabajar menos. Es sentirse cómodo y tener ganas de levantarse todos los días para ir a trabajar.
Todo aquel que tiene verdadera experiencia en el análisis del comportamiento organizacional, coincidirá en que los mejores resultados se obtienen cuando las personas se sienten en su trabajo tal como lo venimos describiendo.
Uno de los aspectos criticados por los detractores de la Visión Humanista del Management es que es muy difícil y cuasi imposible desarrollarlo en la práctica. Esto no es así.
Nuevamente, la cuestión es animarse a implementar las acciones necesarias y también darse el espacio para equivocarse como en cualquier implementación. Es necesario mantener la convicción, sostener el timón con firmeza y seguir el norte definido, como en todo camino.
Algunos tips para el líder que pretende lograr que la gente disfrute en su trabajo  y mejore su eficacia:
·        Conocé a los individuos que existen dentro de las personas. Esto es conocer sus motivaciones, sus capacidades, sus limitaciones. Síntesis?: el líder debería tener un F.O.D.A. de cada colaborador. Y al que me mire con escepticismo, le digo que es posible. Cada líder de equipo debe tener claro el FODA de cada integrante del mismo.
·        Armá un equipo diverso. No pretendas que todos tengan las mismas fortalezas que vos. Contrariamente… equilibrá, suplementá y complementá.
·        Calidad, no cantidad. Eficacia no es sumatorio de horas, es producción de resultados. Pretendé de tu gente calidad, no que sume horas haciendo vaya a saber qué cosa.
·        Organizá tu empresa trabajando por Objetivos. El trabajo por objetivos se centra en lograrlos, desplazando la cantidad de horas trabajadas como foco de la actividad.
·        Horarios flexibles para tu equipo. El ritmo de vida actual, las dificultades de tránsito y el exceso de estímulos dificultan el cumplimiento de horarios. El horario se transforma en una presión más.
·        Una cantidad de horas de trabajo por mes para que cada uno pueda hacer determinadas cosas que coinciden con el horario de trabajo: trámites, consultas médicas, etc..
·        Día de Cumpleaños libre. No coment…
·        Crear un espacio de relajación, dentro del horario de trabajo. Un par de sillones, revistas libros, música, algunos juegos de resolución intermedia, etc.etc..y todo aquello que se pueda surgir para contribuir a la relajación del grupo.
·        Comunicá logros y resultados, positivos y negativos. Tratarlos en conjunto y obtener conclusiones que sirvan para generar mejores performances individuales y colectivas.
·        Promové el aprendizaje en conjunto. Es la mejor forma de compartir el conocimiento y la más eficaz.
·        Enfocate en que todos se sientan incluídos en el proyecto aportando lo mejor de cada uno. Para esto es necesario que conozcas a tu gente.

Por el método inverso, te invito a que aprendas de lo que no debe hacerse: mirá los técnicos de fútbol que les inventan nuevas funciones a sus jugadores, o los hacen jugar en lugares y roles que no les son propios…La pasan mal y terminan aportando nada al equipo (Messi…..estás ahÍ?).

2º MODULO MAINFRAME - ISPF/TSO Y JCL



2º MODULO MAINFRAME  -   ISPF/TSO Y JCL
Temario:
·         Introducción
·         Logon – Inicio de sesión
·         ISPF/PDF – Funciones, Comandos Editor
·         TSO – Comandos, Superc, Search, Spool, File Manager
·         JCL – Descripción, Estructura, Parámetros
·         JCL – Sentencias, Procedimientos, Utilitarios
·         SORT Y VSAM

Desarrollo6 Clase de tres horas los días jueves  a partir del 25 de abril de 2013.
Horario:     18:00 a 21:00
Costo:        Socios: $ 540,-   No Socios: $ 740.-

Docente:   Ramiro González – Computador Científico de la UBA. MBA en  Online Systems y  MBA  en Auditoria de sistemas.  Consultor Internacional en CICS.  Docente de Mainframe. System Programmer CICS.



Consumo Colaborativo



La economía de la colaboración

No es nada que no haya pasado antes. Más bien, es algo milenario. Compartir está en la esencia de las personas.Pero hay un modelo económico, que en su versión más descarnada, no quiere oír hablar de ello. El capitalismo, en su voracidad, no soporta que un producto sea usado por más de un individuo. Mejor que cada uno tenga el suyo propio. Mejor que esté guardado en un almacén a que otro lo utilice.
Pero lo mejor, lo mejor de todo, es que una persona compre un artículo y no lo vuelva a usar jamás. Que lo tire. Que haga crecer las bolas de basura que este planeta no sabe cómo digerir y que compre uno nuevo.
Y si algún descerebrado se esmera en cuidar un producto para utilizarlo mucho tiempo, ya se encarga el fabricante de no darle tregua. El documental Obsolescencia programada alertó a la población de que muchos productos se fabrican con la intención de reducir su vida útil. Es la forma de asegurar un consumo continuo en el que la bestia sigue alimentando su gula.
La cosa le funcionó un tiempo pero hoy hace aguas por todos lados. Millones de ciudadanos de todo el mundo buscan y proponen modelos alternativos. Piensan en una economía que recupere los conceptos de compartir, colaborar, reutilizar, reciclar. Nada que no se haya hecho antes. Algo milenario, más bien.
Llaman a estos modelos economía de compartir, economía de la colaboración, consumo colaborativo… Unos lo hacen por ideología y otros por necesidad. Pero su impacto crece cada día en muchos países. El popular business angel Ron Conway habló de este tipo de conducta como ‘megatendencia’, según una de las webs de referencia de consumo colaborativo, Shareable (Sharing by desing). Y su impacto en la economía global no solo se ha dejado notar en la cantidad de dinero que empiezan a mover las compañías basadas en consumo colaborativo. También lo ha hecho en la reducción de emisiones de carbono y residuos sólidos, el dinero ahorrado, las nuevas relaciones que se están creando y un mayor acceso de los ciudadanos a recursos que de otra forma no podrían disfrutar.
Dos puertas: la empresarial y la social
Dos motivaciones impulsan el consumo colaborativo. Una, social. “Muchas personas crean estos modelos para compartir . El uso es gratis y hay un fuerte componente de socialización. El rendimiento económico no es importante. Es gente que llega desde el procomún y el cooperativismo”, explica Albert Cañigueral, fundador de la plataformaConsumo Colaborativo. Dos, empresarial. “Hay compañías que basan su actividad en modelos de consumo compartido. Ven aquí oportunidad de negocio y se centran en la parte más económica. Muchas de esas firmas ya son rentables y algunas en EEUU han salido a Bolsa”, continúa. Dos modalidades que, según Cañigueral, “se complementan”.
Una de las empresas más conocidas de la primera versión es CouchSurfing. La comunidad online se presenta como un espacio para “conocer nuevas personas de todo el mundo y compartir una comida, una aventura o un hogar”. La plataforma, nacida en 1999, cuenta con más de tres millones de usuarios. Los coachsurfers se conocen a través de la web y así encuentran sofás (couchs) donde quedarse a dormir cuando visitan una localidad. Las estancias no son remuneradas. El sistema se basa en invitación, confianza y un sistema de reputación.
Este servicio, en la modalidad empresarial, lo ofrece, entre otras, la popular Airbnb. La compañía gestiona una red global de alojamientos que ofrecen residentes a cambio de un pago.
La tecnología genera confianza entre dos personas a cien mil kilómetros…
La historia guarda ejemplos de sociedades que basaron el grueso de su economía en compartir. Pero la cosa no abarcó un radio extenso. La novedad esta vez es que el ámbito de actuación pone su límite solo allí donde no llega la Red. El espacio para compartir es el planeta. Y nada tiene de extraño porque internet, al fin y al cabo, nació con la misión de compartir.
… y construye entornos seguros
“La tecnología ha permitido que haya seguridad entre los usuarios. En CouchSurfing, por ejemplo, las personas tienen que cuidar de su reputación porque es lo que hace que le inviten a hospedarse en una casa”, indica Cañigueral.
Muchas plataformas exigen que el perfil de un usuario vaya ligado a su cuenta de Facebook para verificar su identidad y, a menudo, se utilizan sistemas de reputación donde todas las personas que forman la comunidad pueden dar una opinión sobre las demás en función de las relaciones que mantienen.
Esta fórmula, evidentemente, tiene sus agujeros. Pero el uso, como siempre, lo está perfeccionando. Un incidente que ocurrió en el servicio de Airbnb dio lugar a que la compañía incorporara una página de seguridad. El apartamento que había puesto en alquiler una mujer a través de esta plataforma quedó destrozado por sus inquilinos y la firma no lo gestionó ni con rapidez ni eficacia. En un espacio interconectado donde cualquier persona puede relatar su experiencia a una audiencia potencial de 2.000 millones de individuos, las corporaciones no pueden permitirse el lujo de cometer demasiados errores.
El último episodio en la historia del consumo colaborativo
En épocas de crisis, el uso compartido “aporta muchas soluciones para que con menos dinero puedas tener los mismos servicios que antes. Además, esta opción está cobrando fuerza por una cuestión ecológica. Estamos consumiendo una Tierra y media cada año. Esto es insostenible”, comenta el fundador de Consumocolaborativo.com. “La crisis de 2008 hizo resurgir la idea de compartir”.
Había ya algunos proyectos que pretendían fomentar el uso compartido de vehículos, hogares y otros productos y servicios. Un artículo de Tech.li titulado From Airbnb to Zaarly: A Short History Of Collaborative Consumption Startups sitúa a Craigslist(intercambio de productos y servicios, venta, trabajo, relaciones personales…) en los inicios de esta tendencia en EEUU. Nació en 1995 y cuatro años después apareció Couchsurfing. En 2000 surgió ZipCars, una plataforma para compartir coche basado en un modelo europeo, y en 2007 llegó la web para la compraventa de libros usadosChegg.
Un año después la crisis arañaba más que nunca y este tipo de plataformas afloraba sin piedad. Entre ellas, Recycled Bride (compraventa de vestidos y complementos de novia de segunda mano), Airbnb (alojamiento en casas), TaskRabbit (una comunidad donde los usuarios publican una tarea, como montar un mueble o recoger un paquete y el precio que ofrecen a la persona que quiera llevarla a cabo. En la gestión de oferta y demanda está la mediación de la plataforma para garantizar la seguridad de los usuarios y que los pagos sean justos), Rent the Runway (alquiler de trajes de gala, ropa de diseñadores, complementos de lujo…), Taxi2 (taxi para compartir desde el aeropuerto a la ciudad, con la colaboración de la empresa Virgin Atlantic), LooseCubes(locales para compartir oficina), Zaarly (plataforma para el móvil en la que los usuarios pueden comprar y vender bienes y servicios a personas que viven en una misma comunidad), Getaround (plataforma a través de la cual una persona alquila su coche, cuando no lo está utilizando, a una comunidad de conductores registrados que han demostrado ser de confianza), ThredUp (intercambio de ropa de niños),Segundamanita.com (intercambio de juguetes), ebookfling (intercambio de ebooks) oIntercambia.org (plataforma malagueña que promueve intercambios culturales de jóvenes de distintos países).